Aceptación notarial herencia a beneficio de inventario (Jurisdicción Voluntaria)

aceptacion herencia a beneficio de inventario   La aceptación de la herencia a beneficio de inventario evita que las deudas de la herencia contaminen el patrimonio del heredero. Ya he explicado en este blog que las deudas se heredan.

   A diferencia de lo que sucede en otros países, como en el Reino Unido, en general, en España, la persona que acepta una herencia con deudas no sólo responde del pago de las mismas con los bienes que reciba, sino también con su propio patrimonio. De esta manera, una persona que acepte una herencia pasiva, sin haber meditado adecuadamente, puede quedar arruinada pues las deudas del fallecido podrían ser pagadas contra el patrimonio del heredero.

   En efecto, contra lo que sucedía antes de la crisis, hay herencias que son una especie de caramelo envenenado. En general, por la forma de producirse los acontecimientos, en España, solemos designar herederos a nuestros hijos, en cualquier caso, a personas allegadas. Normalmente se suele saber, más o menos, la situación patrimonial del difunto. Sin embargo, la realidad es que, desde el año 2000 en adelante, en la práctica, se ha producido un eternización de la vida de los préstamos hipotecarios, para adquirir la vivienda habitual.

   Así, frente a lo que sucedía a final del siglo XX, donde lo normal era fallecer con el préstamo pagado, en la actualidad, muchas personas mueren y arrastran la carga hipotecaria de la financiación de su vivienda. También es frecuente que se hayan constituido en fiadores de sus hijos, cuando éstos accedieron a la vivienda; unos hijos que, en la actualidad carecen de empleo y desencadenan el proceso de reclamación del Banco contra los padres fiadores. Esas deudas, se heredan.

   Por eso, actualmente debemos abandonar la idea de que las herencias deficitarias son aquellas de comerciantes arruinados. Todo lo contrario, la familia media española, puede verse en esa situación por lo que refería anteriormente.

   Históricamente, el Derecho ha sido sensible a esos problemas, por eso, procedió a regular desde la época de los romanos, lo que se llama la aceptación de la herencia a beneficio de inventario. El mecanismo legal trata de evitar que los problemas del fallecido contaminen la situación patrimonial del heredero. Para aceptar la herencia a beneficio de inventario se requiere una manifestación en tal sentido. Esa declaración debe ir acompañada de la formación de un inventario. En el fondo, de lo que se trata es de liquidar el patrimonio del fallecido e ir pagando con éste a los acreedores. Lo que sobra es el beneficio que recoge el heredero.

   En la época romana, aceptar la herencia era casi una obligación moral del heredero. Se trataba de dejar a salvo el buen nombre del padre de familia y evitar la vergüenza de que falleciese incumpliendo sus obligaciones, por eso se ofrecía este remedio. Para bien o para mal, las cosas han cambiado. Actualmente si la herencia es manifiestamente gravosa, el consejo del profesional debe ser dirigido a la renuncia. En cambio, en aquellos casos en los que puede resultar algo de activo, pero la situación patrimonial del difunto es controvertida, es sumamente conveniente la aceptación de la herencia a beneficio de inventario.

   El problema es que aunque esta posibilidad se regula en nuestro Derecho; el Código civil en 1889 se limitó a apuntar que la aceptación a beneficio de inventario podía hacerse ante Juez o ante Notario; sin embargo, reguló sólo el procedimiento de la aceptación judicial a beneficio de inventario.

   Mientras no ha habido situaciones de crisis, el problema ha sido meramente doctrinal. Como no se aceptaban herencias a beneficio de inventario, cómo se desarrollase el trámite notarialmente era intranscendente.

   Con la crisis, muchos notarios nos hemos visto llamados a buscar una solución a este problema. Así, se han multiplicado las consultas en la Notaría sobre la posibilidad de aceptar a beneficio de inventario. Los notarios, como siempre, hemos tratado de llegar y solucionar los problemas que surgen allí donde la Ley guarda silencio. Por eso, durante los últimos años, pese al silencio legal, se han realizado muchas aceptaciones notariales a beneficio de inventarios, sobre la base de que estaba permitido expresamente aunque no regulado procedimentalmente.

   El proyecto de Ley de Jurisdicción Voluntaria que se presenta la semana pasada, al fin regula la materia. De la regulación que será podemos destacar:

  • Se reforma el Código civil para establecer como única forma de aceptación a beneficio de inventario la notarial. Se elimina, consiguientemente, la posibilidad de aceptación a beneficio de inventario judicialmente.
  • En su caso, la liquidación de los bienes se hace mediante una subasta notarial.
  • Se reforma la Ley del Notariado regulando el procedimiento de formación de inventario que, básicamente, traslada la regulación actual al ámbito notarial.
  • La aceptación a beneficio de inventario debe realizarse ante el Notario del último domicilio del causante; existen unas reglas subsidiarias para aquellos casos en que el difunto no tenía domicilio en España, en tales supuestos, prácticamente, se copian las reglas actuales de competencia que existen para las declaraciones notariales de herederos abintestado.

La reforma, en todo caso, merece un juicio positivo:

  • Facilita trámites a los ciudadanos y la posibilidad de aceptar a beneficio de inventario, que, en la práctica quedaba aparcada ante los problemas de tramitación que objetaban muchos notarios por la posible responsabilidad que podría generar.
  • Da certidumbre legal a lo que ya hacíamos bien los notarios pero sin una cobertura adecuada.

Pese a lo anterior,  no puedo dejar de hacer una reflexión crítica:

   Una reforma tan ambiciosa como la que propone la Ley de Jurisdicción Voluntaria, tal vez, debería haber afrontado el tema de la configuración de la transmisión hereditaria de las deudas. Se podría haber actualizado el régimen, acogiendo soluciones más modernas como las que se presentan en algunos territorios de España como Aragón

   No es poco que se clarifique el inventario notarialmente realizado. Sin embargo, produce pena que tras siete años de crisis, lo que se pudiera haber solucionado estableciendo un artículo regulando la competencia notarial y un artículo que dijese: “Todas las referencias al Juez se entenderán hechas al notario cuando el inventario se tramite notarialmente”; haya quedado aparcado hasta que, a bombo y platillo, el Ministro del ramo haya podido colgarse la medalla del mérito de la reforma de la Jurisdicción Voluntaria.

   Al final pienso que antes que para solucionar los problemas del ciudadano, en los últimos años se legisla para la gloria del político que quiere ocupar su lugar en nuestra Historia. Al final, pese a ello, bienvenida sea la reforma, más vale tarde que nunca.

Antonio Ripoll Soler

Notario de Alicante

www.notariaripoll.com

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3 Comentarios »

  1. Buenas tardes Sr. Notario. Antes de nada enhorabuena por su blog al conseguir acercarnos con claridad la complejidad de la cuestión jurídica y notarial. Soy profesora universitaria y con la propuesta de la ley de jurisdicción voluntaria me surge una duda en cuanto al novedoso requerimiento notarial para la aceptación de la herencia. En este caso, me pregunto sobre la jurisdicción notarial, en concreto sobre si se podrá continuar elegiendo notario para realizar el requerimiento al “heredero” a la fuga o, por el contrario, deberá de ser un notario de la residencia del causante o la del heredero requerido. Gracias y saludos

    • Estimada Ines:

      Muchas gracias por sus palabras y por su interesante reflexión.

      Sin perjuicio de que habrá que estudiar el texto definitivo de la norma. En principio, no he encontrado reglas relativas a la competencia notarial. Se siguen aplicando las existentes hasta entonces, teniendo en cuenta, además que la intervención notarial desplaza a la intervención judicial prevista hasta entonces.
      No obstante lo anterior, la norma de competencia actual para los requerimientos es la de que el notario sea competente en el lugar en el que éste se ha de practicar, esto es, el lugar en el que el heredero, en este caso, deba ser notificado -se aportará en la práctica una dirección en la que esté localizable, pues los efectos de la notificación se producirán en función de donde se notifique-. Es muy importante estudiar y calibrar los efectos de una notificación rehusada por el heredero en estos casos. La norma abre un abanico de problemas.

      Seguiremos estudiando, espero verte nuevamente por aquí 🙂

      Feliz día

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